Deidad muy importante en las culturas prehispánicas, hacedor del agua, de la lluvia y los truenos, con múltiples representaciones. En nuestra ilustración aparece con ojeras formadas por dos serpientes enroscadas cuyas fauces, al coincidir, forman la boca, donde destacan sus grandes colmillos; lleva orejeras y en su pectoral dos grandes serpientes marinas separadas por un rayo, símbolo del trueno.